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  • Hannah Bonner

Day 29


Day 29 of 40 (Español abajo)

The words stated in John 16:33 : “Here on earth you will have many trials and sorrows; but cheer up, for I have overcome the world” are transfigured into hope for many undocumented in the city, including the following:

"The first time I came to the United States I was 17 years old. At 17 my intention was to get here. I had tried 1-2 times but failed and eventually returned to Mexico. [it wasn’t until] 19 years ago [ that I tried] crossing again. I crossed for a month and then returned. I decided to finally get a visa and live in Chicago. I’ve lived here in the United States for 18 years, 17 years in Arizona. I had [initially] thought that here you could live an easy life. Everyone told me that the US was where you could come to earn dollars fast. At that time the American dream seems like something achievable. Living as an undocumented person here is scary, when you step out of your door, when you get in your car and go out. You’re always afraid that a police officer will grab you. As undocumented people everything is against us, from the police to the judges, to our first battle which is the language. The people here receive us with a rejection if you’re not of their color, they discriminate against you. They believe that you are an object at their disposal. My initial opinion of the US is not the same. The practice is much different than the theory. The only thing giving me hope/faith is my family."



Día 29 de 40

Las palabras declaradas en Juan 16:33: "Aquí en la tierra tendrás muchas pruebas y dolores; pero anímate, porque he vencido al mundo "se transfiguran en esperanza para muchos indocumentados en la ciudad, incluidos los siguientes:

"La primera vez que vine a los Estados Unidos tenía 17 años. A los 17 años mi intención era llegar aquí. Lo intenté 1-2 veces pero fallé y eventualmente volví a México. [no fue hasta] 19 años atrás [que intenté] cruzar de nuevo. Crucé durante un mes y luego regresé. Decidí finalmente obtener una visa y vivir en Chicago. He vivido aquí en los Estados Unidos por 18 años, 17 años en Arizona. Inicialmente pensé que aquí podrías vivir una vida fácil. Todos me dijeron que en los Estados Unidos era donde podía ganar dólares rápidamente. En ese momento, el sueño americano parecía algo alcanzable. Vivir como una persona indocumentada aquí da miedo, cuando abres la puerta, cuando subes a tu automóvil y sales. Siempre tienes miedo de que un oficial de policía te atrape. Como personas indocumentadas, todo está en nuestra contra, desde la policía hasta los jueces, hasta nuestra primera batalla, que es el idioma. Las personas aquí nos reciben con un rechazo si no eres de su color, te discriminan. Ellos creen que eres un objeto a su disposición. Mi opinion inicial de los EE. UU. ya no es la misma. La práctica es muy diferente a la teoría. Lo único que me da esperanza/fe es mi familia."