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  • Hannah Bonner

Day 23 of 40


Day 23 of 40 (Español abajo)

It’s not uncommon for a mother newly-arrived at the Inn Project to smile as she recognizes the woman her friends have told her to look for. Rocking a baby to sleep on her left shoulder, on her right shoulder she cradles the phone she’s using to help another family navigate the process of purchasing a bus ticket. Gretchen Lokey is the Site Coordinator for The Inn Project, a ministry of the United Methodist Church that offers hospitality to asylum seekers after they have been processed out of detention and are on their way to family. “We receive our guests from immigration, mothers and fathers with children seeking asylum. I coordinate all the


operations of the shelter including volunteers, communication with ICE, and making sure the families have everything they need while in our care,” she shares. “This work can be emotionally heavy. The families come to us fragile with the stories of why they had to flee their countries, the stories of the journey to the US, and their time in detention with their children. Some days it is challenging to not let the sadness from their pain take over. The work of the Inn and places like it is so very important. These families deserve the opportunities for safety. I see people believing and spreading the narrative that immigrants are something to fear, something America needs to be protected from. This is wrong. My time with the Inn has taught me that these families are beautiful people wanting a safer life for their children.”

Día 23 de 40

No es raro que una madre recién llegada al Proyecto Inn sonría al reconocer a la mujer a la cual sus amigos recomiendan. Arrullando a un bebé para dormir en su hombro izquierdo y en su hombro derecho hablando por teléfono para ayudar a otra familia navegar el proceso de comprar un boleto de autobús. Gretchen Lokey es la coordinadora del sitio para El Proyecto Inn, un ministerio de la Iglesia Metodista Unida que ofrece hospitalidad a los solicitantes de asilo después de que han sido procesados fuera de la detención y están en camino a su familia. "Recibimos a nuestros invitados de inmigración, madres y padres con niños que buscan asilo. Coordino todas las operaciones del refugio, incluyendo los voluntarios, la comunicación con ICE y asegurándome de que las familias tengan todo lo que necesitan mientras están bajo nuestro cuidado," comparte. "Este trabajo puede ser emocionalmente pesado. Las familias nos llegan frágiles con las historias de porque tuvieron que huir de sus países, las historias del viaje a Estados Unidos y el tiempo que estuvieron detenidos con sus hijos. Algunos días es desafiante no dejar que la tristeza de su dolor tome el control. El trabajo del Inn y lugares como este es muy importante. Estas familias merecen las oportunidades de seguridad. Veo gente que cree y difunde la narrativa de que los inmigrantes son algo a lo que temer, algo de lo que Estados Unidos necesita protección. Esto está mal. Mi tiempo con el Inn me ha enseñado que estas familias son personas hermosas que desean una vida más segura para sus hijos."